A la Inteligencia Artificial hay que dotarla de los valores adecuados …

La inteligencia artificial (IA) es uno de los elementos estratégicos que mejoraran nuestras vidas, la competitividad de nuestras empresas, nuestra presencia en este planeta, eso sí siempre y cuando ….

Relacionarnos con bots para que nos ayuden en nuestras dudas, que nos atiendan en cualquier establecimiento con un nivel de servicio superior, que nos intervengan quirúrgicamente robots con un nivel de eficacia inusitado, que en las empresas a nivel directivos sean aplicaciones informáticas la que tomen las decisiones … todo esto es, y será con mucha mayor frecuencia, una realidad en muy poco tiempo, en definitiva, que muchos de los trabajos que hacemos los humanos los delegaremos por eficiencia, eficacia y resultados en la IA.

Pero ver la IA solo como un elemento tecnológico es un riesgo inusitado, ya que si trabajar en el diseño, en la creación y/o programación de una inteligencia en la que vamos a delegar como decimos funciones humanas, sin más componentes y criterios que la capacidad tecnológica de la aplicación o robot, el funcionamiento de esta puede que no siempre haga bien su trabajo desde el punto de vista humano.

En mi opinión, cuando trabajamos en herramientas que pretendemos que nos suplanten, que nos ayuden con su trabajo, que tomen decisiones por nosotros de todo tipo, es absolutamente obligatorio que todas esas herramientas se deben diseñar, crear, modificar o desarrollar desde ciertos valores, sí valores, que rijan sus formas de tomar decisiones, de actuar, de priorizar, de sernos útiles. A esas herramientas hay que dotarlas de los valores adecuados para que su comportamientos y funcionalidades se humanicen lo máximo posible, que aporten a una mejora para el mundo y de nuestro entorno.

Dejar al libre albedrio, o simplemente a criterio del creador de esa inteligencia artificial, los valores que determinen su trabajo es un asunto muy peligroso, no para nadie en particular, sino para la humanidad en general, ya que no contemplar el poder que se traspasa a estas herramientas, puede ser una debacle sino se controlan adecuadamente es por ello por lo que creo que se deben establecer cuales han de ser los parámetros, los valores, la forma en la que harán su trabajo. Se delegan las funciones no la responsabilidad, por lo que el ser humano no puede dejar en manos de la tecnología la responsabilidad de lo que esta produzca.

Obviamente no acometer de forma seria e inmediata ese marco de contenido ético y de valores que ha de inculcarse en la creación de la inteligencia artificial en cuanto a cómo ha de ser, como ha de actuar y como ha de decidir, puede producir efectos muy nocivos, en algunos casos ya lo está consiguiendo, pueden provocar resultados que no tienen nada que ver con la misión que se le adjudicó o para la que se creó esa inteligencia artificial, de manera que se estaría sirviendo a unos intereses que para nada son los adecuados o que simplemente están muy desviados del interés general, que es algo en mi opinión debería ser obligatorio, que se le debería imponer al cualquier herramienta que pretende mejorar la vida de los humanos y que pretendemos que nos suplanten en muchas de sus funciones .

Estoy convencido de la IA es, pero sobre todo será lo que marcará el futuro más inmediato de nuestra especie, que nuestro bienestar dependerá en gran medida de ella, así como que quien imponga la tecnología para todo esto, será el gran poseedor del poder en nuestro planeta, por todo ello, creo que cuando entrenamos robots, cuando dejemos aprender a los bots para que fijen su forma de decidir, cuando creemos software que manejen coches, empresas o que simplemente generen servicios públicos o privados de calidad, como digo, estoy convencido de que para la creación de todo esto es imperiosamente obligatorio que sea haga desde determinados valores, desde planos éticos muy definidos, desde premisas humanistas irrenunciables, porque todo lo que no se fije y se deje a decisiones individuales, provocará lagunas, vacíos y resultados que no siempre irán en beneficio de bien común.

Puede parecernos paradójico, algo que tan solo relacionamos con la tecnológica y cuando estamos en un momento donde se está trabajando muy duro por avanzar en este campo a nivel técnico, creo que los más importante es que todo ese trabajo se moldee a través de ciertas reglas, ciertos escenarios que tengan como resultado una IA que sea un aliado de la especie humana y que no se convierta en un problema para esta. La tecnología sin sentido humano no es nada recomendable, más cuando estamos hablando una tecnología que puede en ciertos estadios crecer y mutar por sí misma, es por ello, que los cimientos necesarios para que nos ayude es que la impregnemos, la creemos, la desarrollemos, la manejemos desde valores aceptados y consensuados por los humanos, para que esta IA potencie el bienestar social y nuestra calidad de vida, sin peligro de que se vuelva contra nuestros intereses. Se impone una ética, unos valores, que garanticen unos comportamientos apropiados de la herramienta mas importante que nunca poseímos. La IA puede ser la responsable de nuestro bienestar como especie o de todo lo contrario, hay que hacerla pensar y actuar desde premisas siempre humanas y humanista.

 

@rafacera

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