Balance Management

Son muchas y muy diferentes la formas de dirigir una organización que existen . Quizás tantas como personas responsables de esta función. Se han compartido muchos contenidos relacionados sobre cual debería de ser la forma más adecuada para este cometido. No pretendo sentar cátedra, pero quiero hacer mi aportación en este sentido y compartir contigo, como entiendo la dirección para conseguir organizaciones competitivas.

Pretender diseñar un sistema de dirección, para una organización perfecto, es tan absurdo como decir que se tienen soluciones para todos los problemas que nos platea nuestro entorno. El management ha generado tal cantidad de contenidos, de teorías, de propuestas, de “axiomas”, que incluso me parece que voy a compartir con vosotros una más, solo que con la pretensión de aportar algo nuevo. Creo que a muchos/as de vosotros/as os parecerá interesante esto que os propongo.

Como os digo existen muchas acciones de dirección diseñadas que funcionan, existen comportamientos directivos adecuados según las variables presentes en una empresa y otros inadecuados, la experiencia me ha proporcionado al trabajar con muy diferentes tipos de organizaciones y de personas, algo que es casi común a todas ellas y es que lo que determina la competitividad de las empresas, que al fin y al cabo es lo que interesa, viene determinado por todas esas medidas, comportamientos y actitudes que os comento, pero que si todo esto no es consecuencia de un “para que trabajamos en la empresa”, cual es nuestra forma de ver el mundo, como entendemos nuestra misión, con qué sentido está nuestra organización en el mercado, nada de eso tiene sentido.

Todas esas técnicas gerenciales, comportamientos directivos, políticas de dirección solo son la terminal del nervio de la competitividad, pero donde se genera esta y donde se debe determinar que hacer, se ubica en otro sitio, en las repuestas y acciones coherentes con el para qué trabajamos en la organización.
En este primer post relacionado con el Balance Management trataré solo de dejaros enunciado que entiendo por esta etiqueta en dirección. Este tipo de management, que creo es uno de los que más competitividad puede generar en una organización, consiste en como su propio nombre indica en gestionar el equilibrio. ¿Qué significa exactamente esto?

Gestionar el equilibrio supone “dirigir” (planificar, organizar, dirigir y controlar) para que todos los colectivos implicados en el funcionamiento de una empresa, y que por tanto aportan valor o restan capacidad competitiva a la organización, como son los clientes, stakeholders, accionistas, trabajadores y comunidad, queden suficientemente saciados en cuanto a sus intereses y motivaciones, para que así desempeñen sus funciones de forma óptima. Esta ha de ser la obsesión de la empresa, y por ende, de los agentes directivos de la misma, que todo se base en encontrar un equilibrio entre intereses, que sin lugar dudas muchas veces serán contrapuestos, para que todos al final tras el trabajo que desarrollan con/para la empresa, queden satisfechos. Dicho de otra manera, no se puede pretender ser competitivos y gestionar o dirigir una organización donde se generen grandes desequilibrios de satisfacción entre estos colectivos, por tanto, todas la decisiones, planes estratégicos, políticas y acciones que se pongan en marcha, han de buscar que los efectos que provoquen sea generar satisfacción para todos estos colectivos a través de encontrar un equilibrio en el logro de sus intereses.

Como os comento en este primer post solo os anuncio este nuevo tipo de management, ya tendré tiempo de compartir con vosotros aspectos más específicos y concretos de como ponerlo en marcha en una organización. Solo comentaros, que este tipo de management al buscar provocar satisfacción entre todos estos colectivos, sus repercusiones en la empresa son evidentes:

  • Mayor interés de inversores en la empresa
  • Clientes que valoraran más nuestras marcas, mayor potencial comercial
  • Trabajadores con un gran engagement de cara a su trabajo, seremos más atractivos para captar, retener y potenciar talento en la empresa
  • Estaremos mejor valorados por la comunidad
  • Nuestro poder de negociación con los stakeholder aumentara, así como conseguiremos un mayor nivel de eficiencia y beneficios para la empresa en muchos y diferentes aspectos

La máxima esta clara, cuando todos los colectivos que tienen funciones y responsabilidades en el funcionamiento de la empresa están satisfechos en cuanto al cumplimiento de sus expectativas, la competitividad será una consecuencia natural de esta integración de intereses y de satisfacción, que sin duda la conseguirán de forma no solo puntual, sino que se mantendrá en el tiempo. Esta premisa implica necesariamente que la empresa a estos colectivos los integre como parte, socios o aliados necesario para cumplir su misión. El equilibrio entre intereses y satisfacciones de todos estos colectivos es lo que determina el valor y la capacidad de triunfar de una empresa en los mercados.
Seguiremos contando…

@rafacera
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