Cuando necesitamos desintoxicarnos…

Nuestra vinculación con lo digital puede transitar del uso al abuso casi sin darnos cuenta. Disponemos de diferentes dispositivos para estar continuamente conectados, miramos el móvil infinidad de veces, necesitamos estar activos en redes sociales a todas horas, consultamos información on line de manera compulsiva… todo ello, puede desembocar en no una utilización necesaria, sino en una adicción, en una adicción a lo digital

No es difícil encontrar personas que si se dejan el móvil en casa, por una razón extraña que se deje el móvil, que sufran ataques de ansiedad, no es complicado ver reuniones de personas que están juntos en momentos de ocio y los vemos a todos consultando un dispositivo, el tiempo de respuesta en RR.SS cada vez es más corto, nuestra vinculación con lo digital cada día es mayor y de mayor dependencia… todo ello puede suponer que estamos consumiendo demasiado tiempo y dedicando demasiado esfuerzo a lo digital, incluso en ocasiones, sabiendo que es absolutamente necesario por diversas razones esa relación con lo digital.

Lo digital lo invade todo en nuestras vidas, se ha impuesto como una condición necesaria para relacionarnos, para comunicarnos, para trabajar, para consultar y obtener información, para todo… por lo que no es raro suponer que todo uso, puede suponer un abuso y con ello una dependencia.

Se están creando verdaderos adictos a lo digital, personas que por una razón u otra necesitan, dependen, de lo digital hasta límites insospechados, como cualquier “otra droga” de las malditas. Es por ello que se ha creado el termino detox digital, que trata de actuar para que nos desconectemos de lo digital en la medida de lo posible para hacer un uso más adecuado.
Esto en si mismo supone una contradicción y no, quiero decir con esto que cada vez más tenemos que ser digital, pero quizás no tanto… es una realidad la cantidad de personas que les cuestan desconectarse, que no duermen bien, que tienen problemas de cervicales, de vista, que les crea ansiedad no estar conectados, que no van a sitios donde no hay cobertura, y estamos mandando el mensaje continuo de que hay que estar conectados o estas fuera del mundo, pero eso se puede volver peligroso sino no se sabe gestionar. En realidad, este detox digital pretende ser una forma de gestionar y mitigar un “enganche” excesivo a estar conectados. Existen muchos síntomas tanto físicos como mentales, de que necesitamos un descanso de lo digital o una nueva forma de utilización, pues la aparición de esa ansiedad, la dependencia de los dispositivos, el sueño, el estrés, etc…, todo eso es indicativo de que hemos sobrepaso el límite. Por lo tanto, son muchos y muy variados los síntomas que anuncian la necesidad de desconectarse o gestionar el tiempo de conexión. Igualmente, los colectivos cada vez son de espectro social más amplio donde se necesita cierta desconexión donde se hace necesario ese detox digital, así se está dando ese abuso y por tanto los síntomas patológicos que comentamos tanto en el ámbito laboral, jóvenes, adolescentes, personas solitarias, etc… afecta cada vez a más segmentos de población, quizás tantos como colectivos que tengan relación con lo digital.
Como aplicar ese detox digital, unas cuantas de recomendaciones que funcionan:

  • Poner horarios en los que conectarse y respetarlos
  • Dejar los dispositivos de manera voluntaria durante un tiempo fuera de nuestro alcance
  • Visitar un especialista en detox digital o psicólogo en su defecto
  • Aprender a gestionar la ansiedad que le produce lo digital
  • Buscar opciones de distracción alternativas
  • Pensar que el mundo digital puede seguir funcionando sin ti
  • Quitar ciertas notificaciones
  • Prescindir de ciertas aplicaciones
  • Recurrir a dispositivos analógicos como el diario escrito, la revistas, etc.
  • Romper asociaciones de situación y utilización de dispositivos
  • Imponer no utilizar dispositivos en reuniones, charlas, comidas, encuentros, etc..
  • Fomentar más relaciones personales, cara a cara

El detox digital se impone cuando abusamos de las herramientas que poseemos y se necesita instaurar por que la utilización que estamos haciendo de las misma no son adecuadas y perjudiciales para el usuario, cuando afectan a la salud mental y/o física. Por supuesto que debemos estar conectados, incluso el trabajo en ocasiones nos obliga a estar pendientes de este aspecto (como medida de higiene laboral y de prevención de riesgos las empresas deberían tener planes de actuación para el detox digital para sus empleados, subsanarían muchas enfermedades laborales o mejor aún, las evitaría) pero eso no puede suponer ninguna esclavitud, no puede ser que nos amarremos a lo digital olvidando de alguna forma nuestra realidad mas cercana.

Aunque parezca lo contrario, y esta es otra contradicción en la utilización de lo digital, en contra de lo que pensamos, personas hiperconectadas y que atienden de forma obsesiva, abusiva a los requerimientos de lo digital se sienten más aisladas y solitarias, incluso, comentan muchas de ellas que lo digital solo les ha creado la ilusión de pertenecer a grupos a los que en realidad no pertenecen, que los amigos virtuales son un fraude o que esta relación , comunicación virtual muchas veces tiene como resultado la decepción, por las expectativas que se crean y que no se cumplen mucho más allá de una pantalla. Utilizar lo digital cada vez mas es menos decisión y más imposición eso es una obviedad, pero como gestionar esa utilización, es tu responsabilidad para que sea un valor añadido en tu vida y no la causa de grandes desgracias.

@rafacera
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