¿Cuánto debe de importarle a la empresa eso llamado honestidad?

Quizás parezca un valor en desuso, quizás parezca algo del pasado, quizás se entienda que tiene poco espacio en el mundo laboral y empresarial o simplemente, algo que no siempre es aplicable en estos ámbitos, sin embargo, es un valor que dota de una gran competitividad a las empresas por lo que “produce” …

La honestidad es un valor que desarrollamos los humanos en determinadas ocasiones o que determinadas personas poseen en su ADN comportamental. Esa honestidad la podríamos definir como aquella condición con la que pretendemos ser sinceros, transmitir confianza y mostrar respecto por el otro. Así podríamos definir la honestidad. ¿Esto podría ser trasladable a las empresas?, ¿pueden ser la empresas honestas? Por supuesto.

En cuanto a lo que planteo en la pregunta del título, estoy convencido de que la honestidad es uno de los valores que mas competitividad pueden aportar a la empresa, así como una fuente de rentabilidad en diversos ámbitos de esta. ¿Por qué? Por varias razones, por ejemplo:

  • Cuando la empresa es sincera con trabajadores, clientes, accionistas, stackeholders, comunidad, etc… puede gustar más o menos, pero nadie se puede llevar a engaño. Esta característica de la honestidad, al igual que las otras que ahora comentamos, no es fácil de aplicar ni siempre ni es cómodo hacerlo en algunos escenarios o tiempos. Ese esfuerzo por ser sinceros casi siempre tiene premio, fundamentalmente porque nos ganamos la confianza de todos estos colectivos.

 

  • Generar confianza entre esos colectivos anunciados, es decir, trabajadores, clientes, accionistas, stackeholders, comunidad … para ellos además de tratar de ser sinceros en los comportamientos y valores que sostenga la empresa, tiene que ir dirigido a que tanto nuestros clientes internos (trabajadores, accionistas, proveedores) como externos (clientes, comunidad) confíen en nosotros como empresa. Una empresa en la que se confía es una empresa que posee una ventaja competitiva “dura de derrotar”, sin embargo, sembrar la desconfianza a través de nuestros mensajes, contradicciones, comportamientos, acciones, alianzas, etc… hace que los colectivos mencionados bien se retiren y nos abandonen o su rendimiento e interés decrezcan por la empresa, su eficiencia e impacto.

 

 

  • Mostrar respeto. No hay nada en la vida más importante para la convivencia y la estabilidad social que mostrar respeto por algo o por alguien. En el mundo empresarial igualmente no respetar o faltar el respeto a cualquiera de nuestros colectivos, y se les puede faltar de mucha maneras como sabeis, no suele tener más resultado que graves problemas organizativos, de competitividad o simplemente de rendimiento y rentabilidad, por no hablar de la imagen en el mercado.

Como veis, esas tres características que han de recoger la honestidad, la sinceridad, transmitir confianza y el mostrar respeto, siempre las vinculo a los entornos de la empresa y a los colectivos que son responsables de la competitividad de la misma, que como os he comentado no son otros que los trabajadores, clientes, accionistas, stackeholders y la comunidad, por lo que en mi visión de la dirección de empresas actuales, innovadoras, competitivas no hay nada mas efectivo y eficiente que conseguir un equilibrio de bienestar y satisfacción entre estos colectivos, es lo que ya conocéis como BALANCE MANAGEMENT.

La honestidad de la empresa difícilmente se da o se deja ver o es real si solo se aplica a ciertos colectivos, estas características que la definen si no se aplican en todos y cada uno de los colectivos mencionados la empresa no la podemos etiquetar como honesta y con ello en mi opinión no genera todos los “beneficios” que esta proporciona en los diversos planos en los que afecta.

Pues sí, la empresa honestas, las empresas que tienen como valor inexcusable la honestidad son empresa que están más cerca de la competitividad, pero no es menos cierto que este valor requiere de un mayor esfuerzo a la organización por preocuparse más por el talento, por la buena gestión, por la satisfacción de sus colectivos y esto no es para todas los organizaciones. Son muchas, por desgracia, las organizaciones en las que se observan altos niveles de deshonestidad y es que este otro valor encubre bastante bien, al menos temporalmente, la mediocridad, incapacidad de gestión y todas las carencias que seguramente esconde la propia empresa. La honestidad es un valor muy rentable para las empresas siempre que esta sea un compromiso de actuación, no un eslogan.

 

@rafacera

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