El gap entre pymes y grandes empresas, reducen nuestra competitividad | Rafael Cera

El gap entre pymes y grandes empresas, reducen nuestra competitividad

Se están presentando resultados trimestrales de las multinacionales españolas con en general, magníficos resultados. Aumentan su facturación, sus beneficios, sus ROI… se puede decir que hacen algún tiempo que superaron la crisis económica, mientras que las Pymes siguen ancladas en la depresión económica

Suelo conversar y trabajar con empresarios y directivos de empresas de muy diferentes tamaños, sectores y condición. Es por ello que percibo una gran brecha competitiva entre los conceptos de gestión y estratégicos de las grandes empresas y el 90% de las Pymes que conozco.

Me refiero, a que existe una gran diferencia en la forma de acometer los mercados, así como la gestión interna de la empresa entre esos dos diferentes tipos de empresas, PYMES vs. Gran Empresa.

Puedo percibir como en muchas de las grandes empresas que conozco se están planteando temas, estrategias, modos de funcionar, la utilización de nuevas herramientas, que en muchas Pymes no es que no se lo planteen, es que no saben que existen, ni les importa. Y esto no tendría mayor impacto si esos temas, estrategias, modos de funcionar o nuevas herramientas que contemplan las grandes corporaciones, son absolutamente necesarias y podrían ser grandes soluciones a los problemas de mucha de las Pymes que conozco.

Esa brecha en cuanto a competitividad que se reflejan en resultados, es en definitiva la brecha existente genéricamente en cuanto a cultura empresarial entre Pymes y Grandes empresas. Esto provoca y tiene efectos, entre los más destacados:

-          Desigualdad de potencial económico entre estos segmentos

-          Dependencia/sumisión de Pymes sobre grandes corporaciones

-          Bajos Ratios de solvencia y competitividad que no permiten ciertos movimientos en Pymes que serían de interés

-          Las Pymes pueden alcanzar y gestionar menos talento que las grandes empresas, porque entre otras cosas, este les importa menos que a las grandes empresas

-          Se legisla con más atención para las grandes empresas que para Pymes, cuando estas suponen el 95% del tejido empresarial español

-          La solvencia que alcanza las grandes empresas no es comparable con la “inestabilidad” /fragilidad habitual de muchas Pymes

-          No hay una gran permeabilidad del nivel competitivo de las empresas grandes a las pymes. No se da, en el índice que se debería, un efecto contagio entre tipos de empresas

-          Acciones por parte de las Pymes menos incisivas y de menor impacto en los mercados

La gran diferencia entre ambas tipologías de compañías no tendría mayor importancia si no contempláramos la incidencia sobre la economía que tienen unas y otras.  No solo en cuanto a aportación en impuestos, sino en cuanto a empleo, calidad de este, impacto social en determinadas zonas, poder social, estabilidad económica, etc.

Un ejemplo de esa brecha competitiva que os comento, la viví hace pocos días hablando sobre un mismo tema, y este no era otro que donde hacer especial hincapié para que las empresas tuvieran un mayor impacto en los mercados. Estuve hablando con el D.G. de una multinacional muy conocida, durante una reunión me insistía en que su organización estaba a disposición del cliente, que el cliente lo era todo, lo típico… que era el jefe en la empresa el que determinaba las decisiones en la empresa. Pocos días después coincidí con un empresario de una pyme, no diré de que sector, que me reconocía que por los malos resultados de su sector necesitarían un plan de negocio para la asociación empresarial que representaba y me comentaba que ese plan lo debía dirigir o liderar un profesional donde lo prioritario para su elección sería que supiera mucho del producto que tenía que vender, a lo que le respondí, me salió del alma, que de lo que tenía que saber ese profesional no era tanto del producto, sino de los clientes a los que se dirige ese producto. No pareció estar muy de acuerdo con mi opinión. La multinacional presenta uno de los mejores resultados de su vida en el mercado, la asociación buscando ayudas para sobrevivir sus empresas.  Creo que esta anécdota ejemplifica de forma clara a qué me refiero con la brecha para la competitividad que se vive entre grandes empresas y pymes.

Por otro lado, y lo dejo como obvio, ni es el caso de todas las multinacionales de España, ni de todas las pymes de nuestro país, pero si se cumple en líneas generales la premisa que os comento.

Pero ¿cómo se podría minimizar esa brecha competitiva entre tipos de empresas? (no es fácil, ni rápido, pero…):

-          Que las pymes den el salto real a la cultura digital

-          Que se legisle con mucho más sentido de la realidad de las pymes

-          Favoreciendo y premiando des de las administraciones todo lo que a la pyme le haga ser más competitiva y castigando la inoperancia empresarial

-          Se debe “ir” a por los empresarios de las pymes, hay que ir a por ellos para hacerlos más competitivos, ellos no vendrán a organismos para que le ayuden, aunque tengan todo lo necesario para mejorar. En este sentido creo que se deben vincular resultados y actuaciones, con subvenciones, inversiones y ayudas de cualquier tipo que se realicen. Una empresa puede decidir no preocuparse por su competitividad, pero obviamente no creo que desde la administración se le deba prestar ninguna ayuda con dinero o recursos públicos

-          A las pymes hay que acompañarlas no espiritualmente, se le debe asignar agentes de competitividad que les ayuden a ser empresas más solventes y concederle un mayor peso en día a día de la empresa

-          Establecer agendas de benchmarking entre grandes empresas y sus proveedoras pymes de forma habitual y frecuente

-          Favorecer a través de políticas el acceso de las pymes al talento y su gestión de forma profesional

-          La atomización de las pymes es un problema pro lo que todo lo que sea creación de asociaciones, clústeres, benchmarket, etc… todo lo que las una de una forma u otra irá en beneficio de ganar competitividad, pero estas fórmulas deben ser absolutamente eficientes y con responsables que puedan aplicar criterios de competitividad aceptados e interiorizado por las pymes que se incluyan. Se le deben exigir resultados

-          Preocuparnos mucho más por las pymes de lo que se está haciendo hasta ahora. No es una cuestión solo de facilitar fuentes de financiación u otros recursos, sino de dar el salto de conocer el negocio para saber gestionar empresas, poniendo objetivos y logros. Quien entre en esa rueda adelante quien no, fuera de ayudas

Es bastante curioso que España sea un país donde su índice de competitividad medio en multinacionales es muy alto, pero que sin embargo, el nivel competitivo de las pymes, está por debajo de la media europea y mundial. Esa brecha no solo es cuestión que afecta a empresas, tiene una incidencia en la economía de esas organizaciones y del país, y sobre todo, cuando se tiene un sector de pymes tan enorme como el que albergamos en España, la incidencia es decisiva en el bienestar social. Hay que reducir con prisa esa brecha o no auguro un futuro próspero e ilusionante.

@rafacera

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