Emprendimiento rural: cuestión estratégica y prioritaria

El emprendimiento en cualquier país es un indicador claro de salud económica, así que si estudiamos cómo se comportan esos ratios por zonas, detectaremos lugares con más o menos potencial socioeconómico. El emprendimiento es un valor en sí mismo para la sociedad, pero dependiendo de donde se dé, se potencia o atenúa sus positivos efectos   …

Emprender es un acto de crear el futuro. Soy un ferviente creyente de que todas las oportunidades que se generen para ese emprendimiento redundan en beneficio de la sociedad en la que vivimos. Sabemos que se articulan o circulan muchas “mentiras” sobre el mundo de la creación de empresas. También me habéis leído o hemos compartido idea en alguna charla, argumentando que el emprendimiento efectivo o eficiente para la sociedad no solo se mide por el número de nuevas empresas que se crean sino por la cantidad de estas para perdurar en el mercado, eso es lo que llamo emprendimiento de calidad, y es solo el que interesa, el emprendimiento de baja calidad, es decir la creación de empresas con bajas expectativas de vida solo generan problemas para los emprendedores y para la sociedad en general.

Sabemos las características que definen nuestro emprendimiento, ya os lo comenté hace algún tiempo, conocemos que los emprendedores no han de ser grandes visionarios para crear una empresa que genere beneficios sociales, así como el miedo forma parte del proceso y que este puede coartar a esos emprendedores, por lo que es bueno crear los sistemas de acompañamientos adecuados para que su proyecto triunfe o al menos tenga visos de realidad y continuidad. Tenemos mucha información y conocimiento sobre el emprendimiento, pero hoy me gustaría poner énfasis en algo que creo de valor para emprender y para la sociedad en general.

Estoy convencido que a nivel operativo cada día tiene menos impacto al ubicación de las empresas, fenómenos como la digitalización, la globalización, las nuevas tecnologías, han conseguido que, en la gran mayoría de los casos, la ubicación pierde relevancia. Esto se constata como una realidad, en el sentido de que para realizar una determinada actividad empresarial no siempre tiene importancia donde esté ubicada la empresa (aunque en algunos casos es imprescindible, ojo), me hace pensar que esta pérdida de importancia de dónde esté la empresa, se puede observar como una oportunidad social y económica.

Me refiero a que si esa ubicación no siempre es determinante (lo cual como he comentado es una nueva oportunidad) por qué no se realiza un programa de fomento del emprendimiento masivo en zonas rurales. ¿Por qué en zonas rurales? Pues por varias razones:

  • Son zonas despobladas
  • Son zonas de menor nivel económico y social
  • Lugar de máximo gap socioeconómico entre ciudadanos
  • Son zonas que se están vaciando
  • Son zonas donde cada vez se vislumbran menos oportunidades de todos tipo, económicos, sociales, servicios, etc
  • Son zonas con menos futuro y peor presente
  • Serian zonas que aumentaría la calidad de vida de los ciudadanos si esto migraran allí

Con la aparición de un nivel importante de emprendimiento en zonas rurales podríamos conseguir una redistribución poblacional, reducir el gap socioeconómico entre ciudadanos, dotar de más y diferentes oportunidades a zonas que ahora parecen desierto socioeconómicos, en definitiva, creo que se crearía un nuevo equilibrio social, que sería de valor para todo el país, también para las zonas urbanas.

Tenemos las herramientas y existen las oportunidades necesarias en esas zonas rurales para que el emprendimiento fuese un factor determinante en todos los aspectos sociodemográficos, observamos una concentración nociva de población por zonas, lo que casi nunca depara nada bueno, pienso que con un emprendimiento rural masivo podemos hacer que la población viva con una mayor calidad de vida, la que ofrecen esas zonas ahora prácticamente desiertas, solo falta la determinación firme de que las zonas rurales se conviertan en origen y destino del emprendimiento, que se apliquen los criterios, políticas y herramientas adecuadas para que ese emprendimiento fluya y se generalice, creo que se debería provocar una discriminación positiva en este sentido, y todo ello porque estoy convencido de que el emprendimiento rural es y será a medio plazo de mayor valor que cualquier otro tipo de emprendimiento ubicado en zonas de concentración poblacional.

Estoy seguro de que, si fuese posible ver grupos de empresas tecnológicas ubicadas en pueblos, que centros de innovación se trasladasen a este escenario, si muchas empresas fijaran sus sedes centrales en zonas rurales, si ya sé que parece con la perspectiva actual una quimera, pero estoy convencido de que este planteamiento sería una estrategia que nos haría mucho más competitivos a nivel rural, país, incluso urbano.

El emprendimiento rural es de más valor, mucho más ahora en el escenario en el que nos hallamos. Fijaros la paradoja después de lo que he comentado, la ubicación de las empresas pueden ser la clave de nuestra salud socioeconómica. La concentración siempre produce riesgo mayores para la economía, diversificar la actividad económica no solo en cuanto a aspectos sectoriales, sino también en cuanto a ubicación potencia el valor de ese emprendimiento rural.

 

@rafacera

FanPage Facebook (dale a me gusta, si te gusta claro)

Sin comentarios | Leído 14 veces
Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *