La creencia de que lo sostenible no puede ser rentable | Rafael Cera

La creencia de que lo sostenible no puede ser rentable

Siempre se han presentado como términos casi antagónicos. Actividades empresariales sostenibles, casi nunca han generado ratios de rentabilidad atractivos, al menos para muchos inversores. El medio ambiente, el respeto por la sostenibilidad, aún sigue teniendo poco tirón entre esos determinados tipos de inversores… ¿paradójico no os parece?, que lo adecuado para el mundo, por no tener un alto ROI, que se deseche a la hora de invertir recursos. En mi opinión, lo sostenible no debería ser una alternativa…

Hay muy diferentes tipos de inversores, con muy distintos modelos de ganancias y muy diferentes apuestas a la hora de invertir, son muy diversas las posibilidades de inversión, pero siempre hay un único fin, ganar dinero. La sostenibilidad nunca ha sido un destino para muchos inversores cortoplacistas, tiburones, especuladores, cazagangas… pues siempre han argumentado el alto riesgo y bajo ROI y ROE (nivel de rentabilidad económica y financiera) que presentan actividades sostenibles.

Sin embargo, los llamados fondos “santos”, que son los que invierten en actividades sostenibles y socialmente responsables, han demostrado que la sostenibilidad puede ser rentable (en la última década una rentabilidad del 10%) , que puede generar buenos dividendos y cada vez más es eta la tendencia y por ende los perfiles de inversión que se imponen. Este nuevo atractivo de lo sostenible, se produce muchas razones,  el nivel de innovación en las actividades, modelos de negocios más sociales, y por supuesto y sin duda, un cliente más concienciado que se inclina por actividades/productos/modelos que garanticen dicha sostenibilidad o RSC.

Por supuesto, que la sostenibilidad es o puede ser rentable, pero en mi post lo que me gustaría exponer que esta relación entre dinero y responsabilidad social, se enfoca de manera errónea o inadecuada.

En mi opinión la sostenibilidad no debería ser una opción de las empresas, sino que debería ser como el valor en la mili, se les debería dar por supuesta. No debería ser una alternativa, sino una imposición legal y social. Ya sé que esto es aún una quimera en la actualidad, y que afortunadamente, también es cierto que la tendencia es a que las empresas se conviertan en más responsables socialmente, más sostenibles, aunque creo que el ritmo y la forma en la que estamos accediendo a esa condición absolutamente necesaria, es muy lenta y está demasiado en manos de las propias empresas aplicarlo o no.

Es la ley la que debería reglar, obligar a ser absolutamente sostenibles y controlar el cumplimiento de esta normativa. Sí, hay multitud de normativa relacionada con el medio ambiente, la sostenibilidad y el respeto por esta “casa” que se llama mundo y lo que alberga, nuestra sociedad. Aun creo que no es suficiente, ni que vamos al ritmo adecuado en ese tránsito hacia lo responsable socialmente y sostenible.

Son muchos los intereses económicos que determinan esa ralentización, son muchos los lobbies que marcan las reglas de juego y demasiados los políticos que sucumben a otras razones que no son las más idóneas para esta sociedad y que siguen apegados solo al dato de rentabilidad para accionistas. Eso es un error de modelo y valores, no de prioridades. Afortunadamente cada vez somos los clientes los que exigimos un mayor respeto y mayor control sobre los procesos de producción y productos que nos ofrecen, lamentablemente todavía esta tendencia está muy ubicada en segmentos muy concretos de población y suele ser una alternativa que aun produce  precios más altos en los productos y servicios que se ofertan bajo esta condición de sostenible, razón que hace que sean productos y servicios que se pueden permitir menos personas. De igual manera ese control que las leyes imponen a las empresas, tiene mucha más vigencia e impacto en el primer mundo, sin embargo, en otros mundos, se están haciendo verdaderas locuras a muy diferentes niveles (condiciones de trabajo, respeto medio ambiente, derechos humanos, etc…) que por supuesto de una forma u otra “pagamos” y contribuimos todos a esas situaciones, que sin duda solo tiene un fin lógico de persistir, en el mejor de los casos desigualdad entre culturas (esto es evidente ya) y en el peor, la autodestrucción como especie.

Por lo tanto, la pregunta que sirve de título para este post y que, por supuesto, ha sido absolutamente intencionada, para mí no tiene o no debería tener sentido o razón para formularse. Creo que las empresas, todas deberían busca la rentabilidad, la competitividad desde una prioridad, la sostenibilidad y ser responsables socialmente. Esto debería ser un valor, un gen presente que guiara todos los comportamientos en toda actividad empresarial, no una opción. Para eso hay que imponerla como regla de juego y que nadie pueda incumplirla.

La sostenibilidad no puede ser un lujo o una alternativa, debe ser una obligación asumida por todos, empresas y clientes, sin excusas, sin excepción. La sostenibilidad no puede ser un ventaja competitiva, ha de ser aceptada y compartida por todos, y cada vez menos la rentabilidad es excusa para no considerarla, pues de hecho, puede ser muy rentable.

@rafacera

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