Sentencia de muerte para muchos modelos de negocios y empresas

Las empresas son tan competitivas como su capacidad para alinear sus recursos y su adaptabilidad a los deseos y condiciones de los mercados. Se visualiza esta capacidad en los modelos de negocios que desarrollan, son los que indican que longevidad tendrá la empresa en su entorno, de tal forma que modelos competitivos suponen larga vida, modelos obsoletos, el fin no solo del modelo …

El cambio es lo único estable que conocemos, incluso en el mundo empresarial. Corren tiempos convulsos, de cambio y de necesaria adaptación rápida por parte de las empresas a nuevas exigencias, a nuevas reglas de juegos de los mercados y un contexto que cambia con rapidez y profundidad.

Se observa como gran parte de tejido empresarial están iniciando cambios en muchas ocasiones profundos a muy diversos niveles o planos. Se observan cambios en la forma de relacionarse con el cliente, algunos cambian de cliente, cambian sus relaciones con los stackeholders, están provocando grandes alianzas o fusiones, están en reacondicionar o readaptar el mapa estratégico de la empresa, etc.  es decir, se mueven con cambios para no perder competitividad o para intentar ganarla. Estos cambios los visualizamos cada día de forma más frecuente y cada vez con giros más importantes en las empresas. La necesidad de cambio como siempre se ha impuesto

El mercado (cada mercado) tiene sus propias reglas, y estas nunca dejan de mutar, porque los factores contextuales, así como las personas, cambiamos de manera constante a más o menos velocidad, pero siempre están en continua evolución. Si además se unen circunstancias como la pandemia que lo que hacen es agilizar o acelerar evoluciones, en este caso imprevisible para casi todos, el trabajo obligatorio de las empresas para seguir en estos mercados no es otro que adaptarse a lo que estos proponen pues si no mueren.

Con esta pandemia veo en muchas organizaciones que están realizando cambios adaptativos, pero en muchos casos también observo que son cambios de bajo calado, de bajo impacto, quiero decir con esto que son cambios para no morir, pero no para ser competitivos. El caso más habitual lo encontramos en los modelos de negocio y como se están auditando y revisando, creo que son muchas las empresas que se empeñan por tradición, porque creen que les seguirá sirviendo en poco tiempo o simplemente por miedo al cambio, en seguir manteniendo la misma estructura de modelo de negocio sin cambios importantes y claro, esto supone una respuesta insuficiente a las condiciones en la que están inmersos.

El modelo de negocio es la forma en la que empresa diseña como va a ganar dinero, como va a conquistar al cliente, como va a organizar sus recursos para conseguir los objetivos empresariales, y todo esto ha de ser consecuencia, como os comento, de qué somos como empresa y de cual es entorno en el que se va a mover para competir y conseguir los objetivos. Siendo esto así cuando evoluciona bien la empresa, bien el contexto, o ambos, el modelo de negocio queda obsoleto, no da respuestas eficientes, por lo que si no hacemos cambios significativos en este, incluso si no creamos desde una perspectiva diferente otra forma de ganar dinero, tendremos problemas serios.

Por lo que veo que hay muchos, demasiados modelos de negocios en muchas empresas, sobre todo pymes, que están sentenciados o podríamos decir que tienen los días contados y que si no se evolucionan o cambian de forma significativa y adaptativa, acabarán con las empresas que los desarrollan.

Desde que empezó esta pandemia, e incluso antes con aspectos como la digitalización, las nuevas tendencias en hábitos de vida, la aparición de nuevas formas de organización, mantengo que lo primero que hay que revisar y sobre lo primero que hay investigar, es sobre los modelos de negocio que poseemos y si siguen dando respuesta adecuadas a nuestra empresa y a los mercados donde actuamos. En este sentido creo que hay demasiadas empresas que están tratando de amoldarse a las nuevas condiciones pero generando cambios que quizás no sean suficiente o que no estén en la línea de conseguir valor competitivo para la empresa, con cambios quizás que no van a conseguir ningún impacto duradero y todo ello porque se resisten o no ven que hay que cambiar la máquina, la forma en como competir, en cómo ganar dinero, y eso reside en el modelo de negocio, quizás con la esperanza de que el mercado vuelva a la situación y condiciones en la que el modelo era adecuado y eso no va  a ocurrir.

Hay muchos modelos de negocio que están sentenciados y que con mala suerte acabarán con muchas empresas, demasiadas

 

@rafacera

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