Ni los de + de 50 ni los de menos de 27. Mercado laboral nocivo para la sociedad

En la pirámide poblacional en edad de trabajar se está produciendo un fenómeno que ciertamente nos esta generando un grave problema de competitividad en las empresas, a los jóvenes se les impide trabajar, así como al segmento de personas de 50 años en adelante…

Los jóvenes tienen un problema para acceder a un puesto de trabajo, y no comentemos ya para uno relacionado con su especialidad u oficio. Las personas mayores de 50 años lo tienen francamente complicado para ser contratados, ya no interesan en el mercado laboral.

En cuanto al primer grupo de personas, es decir los jóvenes, desde los partidos políticos al menos anuncian programas de incentivación de contratación para estas personas, pero es que para los mayores de 50 años no preocupan lo más mínimo, se dan por perdidos.

En este contenido me gustaría centrarme en este último segmento de población, por varias razones, son los que más cercan están de la “jubilación” si esta existe dentro de unos años, son los que menos oportunidades laborales poseen, son los que más experiencia tienen, son los que tienen estructuras de vidas más fijas y establecidas, son los que poseen menos futuro en principio pero además más incierto y con menos fuerzas para afrontarlo. Ciertamente es un colectivo que debería de preocupar con carácter estratégicos y por muchas razones de peso si sigue interesando eso conseguir del bienestar social.

Estamos presenciando grandes movimientos empresariales de “rejuvenecimiento de plantillas”, que lo llaman ellos cuando en realidad lo que quieren decir es rebajar costes laborales a costa de perder know how y otras competencias de interés para su competitividad. Esto implica perder competitividad y valor. En otros casos observamos como la incorporación de la digitalización está siendo una magnifica excusa para ese proceso de retirar del mercado laboral a personas con experiencia y contratar jóvenes en muchas cosas inexpertos, por condiciones mucho más reducidas sobre todo en costes. Pensar que los ámbitos de la digitalización es un espacio profesionalmente reservado para jóvenes, es como pensar que el mundo de la empresa es para jóvenes, que el marketing solo tiene sentido para desarrollarlo que lo hagan jóvenes, o que cualquier materia de conocimiento o de negocio solo tiene sentido entre determinadas edades. Los cambios culturales necesitan de la readaptación de toda la plantilla y de todos los profesionales que no la posean interiorizada, hacer un esfuerzo en formación, en adecuación de los RRHH, y para esto no hay edad. Es más, en este sentido decir que son los/as profesionales con más experiencia se adaptan a los cambios culturales con igual capacidad que cualquier otro, pero sobre todo puede ayudar en un ajuste más rápido y efectivo en la empresa, por el conocimiento que posee y por experiencias pasadas.

El mercado laboral creo que necesita, requiere, de equilibrio de talento, y dejar la experiencia fuera, es desequilibrar este mercado de forma que afecte a la competitividad de las organizaciones. Se impone un gran, ambicioso y extenso programa público y privado de recuperación de la experiencia, de adecuación de la experiencia a las nuevas exigencias, se requiere de la vuelta al empleo de este colectivo en todos sus extractos jerárquicos para que las empresas sean más competitivas, para que tengamos a la vez una sociedad mas justa y equilibrada que pueda optar a un mayor bienestar social para todos. Y si ese gran plan solo pretende ser una solución parche o puntual, para subir las ratios de empleabilidad de estos profesionales en momento concretos, nos irá muy mal, pues si no se valora la experiencia, el conocimiento, la edad como factores determinantes para competir que son potenciadores del talento, seremos perdedores otra vez.

El mercado laboral está atenazando los vértices de la pirámide de edad de los trabajadores, a los jóvenes con pocas oportunidades reales e interesantes, así como en muchos casos, con malas condiciones laborales, y por la parte superior de esa misma pirámide directamente se está produciendo el fenómeno de dejar fuera del mundo laboral a las personas de más de 45-50 años. La competitividad requiere de entusiasmo, fuerza, experiencia, liderazgo, talento en las empresas y con esta situación, se está renunciando a gran parte de estas características con el desequilibrio laboral que vivimos en nuestro mercado.

Los jóvenes tienen que trabajar y tienen que trabajar según su talento, si de verdad estamos continuamente echando en cara que se tienen que preparar, que se tienen que formar, que tienen que esforzarse por prepararse para ser buenos profesionales, después no se les puede dejar fuera de poder conseguir empleos acordes a estos esfuerzos, de igual manera que han de hacerlo los trabajadores más maduros, trabajadores con experiencia, talento, capacidad de adaptación y donde reside gran parte del know how de muchas organizaciones.

Que el mercado laboral deje a las edades centrales la responsabilidad y obligación para aumentar la productividad, para pagar pensiones a través de sus aportaciones a la SS, para conseguir la competitividad de las empresas, para que lo hagan todo, creo que no lo conseguirán. La calidad y equilibrio en el mercado laboral determinan directamente la calidad, equilibrio y “salud” de la sociedad en general. Se está favoreciendo un desequilibrio importante en el mercado laboral que provoca efectos nocivos en la sociedad y solo estamos visualizando los primeros síntomas. Y no he querido mentar la consabida frase de que el primer mundo es un mundo que envejece a marchas forzadas, entonces ¿dónde está la lógica de este fenómeno?

 

@rafacera

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