Será un año para reinventarse

El año que comienza será trascendente en muchos ámbitos, será un año de incertidumbre, de cambios, de nuevas formas de mirar y de actuar. En el mundo de la economía en general, será un año clave para determinar qué futuro pospandemia deseamos tener y el desarrollo local en concreto debería tener prisa por empezar a ver su competitividad de otra manera, bajo otros parámetros …

Siempre he creído que, en el desarrollo local, término que para algunos les parecerá un tanto trasnochado, anacrónico o incluso superado, se trazan de las políticas más importantes y determinantes para lograr el bienestar social. Los ámbitos de acción del desarrollo local son tan variados y amplios que quizás por la inconsistencia de las políticas hasta ahora aplicadas en muchas ocasiones, sean estas una de las razones de la despoblación en muchas zonas de nuestro país, o quizás que muchas pymes no sean capaces de alcanzar niveles suficientes en competitividad y por consiguiente su debilidad o fragilidad empresarial, que se practiquen movimientos migratorios que generan diferencias sociales y económicas. Yo entiendo el desarrollo local como el ámbito responsable de crear escenarios de oportunidades para la población y para las empresas, también creo que es una función, en gran medida, en la que lo público con la ayuda de lo privado han de liderar.

Siguiendo esta definición del desarrollo local, y en este año que ahora comienza, entiendo que será decisivo para fijar solventes bases para un desarrollo local que genere bienestar social. ¿Por qué creo que será decisivo este año?, pues además de por lo obvio, condicionantes de la pandemia, las reglas económicas van (están) a cambiar con factores como una globalización más limitada y con nuevas reglas de juego, con el Brexit, menores rentas disponibles, menos empleo, es decir, se está fraguando una sociedad diferente, la digitalización como una imposición no como una necesidad, tanto es así que en no demasiado tiempo creo, que esta no será ya ninguna ventaja competitiva, se están instaurando nuevas y diferentes formas  de relación, se está consolidando un ciudadano diferente al de hace pocos meses, surgirán menos oportunidades empresariales o mejor dicho, oportunidades empresariales que habrán de “beber en nuevas fuentes” que hasta  ahora no se planteaban las empresas, en definitiva, habrá que ver el mundo económico de otra manera , desde otra perspectiva, con otros ojos.

Comento todo esto porque las administraciones públicas actualmente están instaurando, en muchos casos, políticas y soluciones desde el punto de vista del desarrollo local que realmente no dan respuesta a los nuevos escenarios en los que estamos inmersos, creo que en demasiados casos se están implementado políticas de corto punto de mira (miopes) y que quizás eran válidas para otro entorno, para otro escenario, pero que hoy no responde y para mañana resultarán inservibles. Se han abordado e ideado muchas políticas como si la pandemia solo fuese a tener un impacto temporal corto y reversible, y se me antoja, que estas previsiones se han medido mal, pues el resultado de esta maldita situación no creo que sea a corto plazo ni creo que volvamos a escenarios sociales, ni económicos como los de antes de marzo.

Se debe reinventar la forma de abordar el desarrollo local en este año y empezar a diseñar medidas diferentes para que realmente sea ese factor de creador de oportunidades sociales y económicas que pretende ser, para ello, inevitablemente se habrá de aplicar nuevas ópticas para redefinir los problemas y trazar nuevas líneas estratégicas, con nuevas acciones a aplicar y todo esto habrá que comunicárselo adecuadamente y a tiempo a la ciudadanía, al sector empresarial, a todos los agentes que forman parte de la red  de impacto en ese desarrollo local.

El mundo ha cambiado, como siempre lo ha hecho solo que a un ritmo mayor y más rápido del esperado, las políticas de desarrollo local en la mayoría de los casos se han quedado rezagadas y por ende, no darán solución a los problemas que pretenden solucionar, cambian los escenarios, inevitablemente deben cambiar las políticas de apoyo y dinamización del desarrollo local, por lo que habrán de cambiar las estrategias, deben cambiar los comportamientos de apoyo…, y entiendo que en 2021 será un año decisivo para lograr primero en no dejar caer gran parte de la economía dependiente de escenario anteriores que no sean reciclados o reposicionado, para posteriormente potenciar ese desarrollo local y en este cometido están llamados a conseguirlos no solo las administraciones públicas, que han de liderar el proceso como agente determinante, sino también el sector privado y resto de agentes socioeconómicos.  Está en juego el bienestar de la ciudadanía en general, pero incluso mucho más, nada menos que nuestro futuro como sociedad, en el más amplio sentido del término.

@rafacera

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