Si el teletrabajo acaba con la cultura corporativa es que tenemos un problema grave

El teletrabajo, como os comenté hace ya algún tiempo, ha venido para quedarse y no creo que sea un fenómeno pasajero o sujeto a la situación de la pandemia. Por tanto, o empezamos a saber convivir con la evolución de forma de trabajo o genera más disgustos que satisfacciones. Hace unos días, unos importantes directivos de empresas realizaron con respecto al teletrabajo una afirmación que provocó que hiciera esta reflexión …

No hace mucho, leía en prensa especializada unas afirmaciones de unos altos cargos de empresas del IBEX 35, donde aseguraban que estaban deseosos de que el teletrabajo cesara ya, que ansiaban volver a la oficina, y la razón no era otra que entendían que la cultura corporativa de sus empresas se estaba viendo afectadas por esta forma de trabajo. En concreto declaraban, que el teletrabajo estaba matando la cultura corporativa de su empresa. Esto me hizo reflexionar ya que este comentario encierra, en mi opinión, multitud de matices organizativos y de branding que son dignos de destacar.

Cuando leí aquello, lo primero que se me vino a la cabeza es que, si de verdad su cultura corporativa se estaba viendo nocivamente afectada por el teletrabajo, que al fin y al cabo no es más que otra forma de trabajar diferente a la presencial, esa cultura corporativa tenía claras deficiencias. ¿Por qué pensé aquello? Entiendo que si una cultura corporativa que se compone de valores, procesos de trabajo, comportamientos, formas de actuar, formas de comunicación, branding etc, no pasa el filtro o no se hace ver ante una nueva forma de trabajo, quiere decir que esta cultura corporativa no está lo suficientemente desarrollada, matizada, fijada o no está bien definida para que se conserve ante cualquier situación empresarial. Una cultura corporativa cuando no encaja o simplemente no se puede dar en formas de trabajo diferentes de una misma organización, la culpa no es en este caso del teletrabajo, sino que esa cultura corporativa no fue diseñada para cualquier actividad de la empresa y por tanto es incompleta, inadecuada, no está convenientemente diseñada.

Inmediatamente a esta reflexión, me surgió una nueva y no era otra que me plateé, que nivel de cultura digital tienen esas empresas para que una de las expresiones de esta, que es el teletrabajo, perjudica la cultura corporativa de esas empresas. Obviamente los comentarios de estos directivos dejaban a las claras que esas empresas tenían un nivel de transformación digital bajísimo, pero no me refiero solo a que no deben estar dotadas de un gran nivel tecnológico, que entiendo que por recursos y por sensibilidad estratégica, seguro que poseen de hecho estoy seguro de que en muchas de esas empresas residen las tecnologías mas avanzada del mercado, sino que me refiero a que esa afirmación de que el teletrabajo estaba matando la cultura corporativa de la empresa, denota que esa cultura corporativa que se estaba viendo perjudicada por ese teletrabajo era un efecto obligatorio al que se veían abocados, pero que no habían interiorizado su funcionamiento ,que no lo habían integrado, no lo habían asumido ya como parte de esa cultura corporativa, lo cual me llevaba a pensar que su nivel de transformación digital, de adquisición de cultura digital estaba dando problemas, que igual su nivel de tecnificación o tecnologización es alto pero que su nivel de cultura digital no está a la misma altura y esto es básico para la competitividad de las empresas.

Si nuestra cultura corporativa no es capaz de aceptar las nuevas necesidades de otra cultura que debemos obligatoriamente integrar como la digital, entonces estamos ante un problema importante, pero no para seguir siendo nosotros, sino para conseguir ser competitivos. Esta necesidad de incorporar la cultura digital a nuestro “ADN corporativo”, a nuestra empresa, no es negociable. La cultura digital se debe instalar en todas las organizaciones de nuestro mercado empresarial, sin excepción, y eso no lo hace (no tiene por qué serlo) incompatible con nuestra actual cultura corporativa, pero si requerirá de una evolución en nuestra cultura corporativa para la entrada (implementación) de esa cultura digital con sus valores, necesidades, herramientas, métodos de trabajo, formas de entender la competitividad.

Cuando el teletrabajo, expresión de una de las formas de trabajo digital, afecta a nuestra cultura corporativa de empresa implica todo esto que hemos comentado, implica que nuestra cultura corporativa es aún analógica y que no se ha visto influenciada por la cultura digital, lo cual es un claro síntoma de estar utilizando herramientas que no encajan en nuestra cultura, y ante esto, decidirse por el teletrabajo es una mala idea pues solo puede acarrearnos muchos problemas a nivel de productividad, corporativos, de relación interna externa, de imagen de empresa, etc, en estos casos el teletrabajo no debería ser una opción.

Si el teletrabajo mata tu cultura corporativa es síntoma de que o bien estas utilizando una herramienta inadecuada en tu organización o bien, que tu cultura no sobrevive porque no acepta las nuevas formas de trabajo que impone la digitalización o ambas cosas. El teletrabajo como forma de trabajo, de relación, de organización, de producción, debe potenciar la cultura corporativa de cualquier empresa, debe encajar con naturalidad en esa empresa, no debe provocar deficiencias en ningún aspecto de competitividad de la empresa, si no es así, tenemos serios problemas corporativos, pero no culpen al teletrabajo, ese solo es el síntoma a de su problema.

 

 

@rafacera

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