¿Somos poco competitivos por nuestro modelo económico?

En nuestro país se comparte desde hace bastante tiempo la necesidad de que deberíamos cambiar el modelo económico. Las crisis las sufrimos más que nadie, tenemos una economía excesivamente estacional, el empleo sufre una neumonía ante cualquier estornudo de la economía, nuestra economía es débil, lábil, probablemente excesivamente sensible y con una capacidad de recuperación lenta. Por todo ello, es un grito casi unánime por parte de especialistas de que el problema es el modelo económico que mantenemos

Estoy absolutamente convencido de que trabajamos un modelo económico obsoleto para las demandas de los mercados y para las necesidades de nuestra sociedad. Dicho esto que lo comparten muchos especialistas, no es menos cierto que nadie realiza grandes evoluciones en ese modelo económico tan denostados desde hace algún tiempo, no sé si por miedo, por incapacidad o simplemente porque no interesa por cuestiones ajena a la propia economía.

Nuestro modelo plantea soluciones para un mercado y para una coyuntura que existe residualmente, para una situación que ya no existe, pero insistimos en seguir tratando de vivir de lo que vivíamos y haciendo las misa cosas que hace unos años nos daba para vivir.

Un modelo económico basado en el producto, en la falta de innovación, en la creación baja de valor añadido para clientes, accionistas y trabajadores, un modelo económico donde el talento es una cuestión de la que se habla mucho pero que se utiliza con poco sentido, un modelo económico en el que la empresa tiene gran relevancia, pero más que eso, es una vaca lechera que no se cuida, solo se explota, donde la empresa principal elemento generador de bienestar social no se entiende así, donde patronal y sindicatos siempre son contraparte en vez de agentes colaboradores para que la empresa sea lo más eficiente posible, donde la falta de oportunidades laborales es un hecho para el talento, un modelo económico en el que seguimos apostando por sectores muy maduros con todos estos antecedentes, un modelo económico donde los buenos datos macroeconómicos no se filtran con facilidad, ni a tiempo en la microeconomía, es un modelo económico que no puede dar más resultado que el que está dando.

Esto para mi es una rotunda verdad, pero también os comento que en mi opinión, cambiar el modelo económico sin más no es solución para nada y que por supuesto intentar migrar hacia otro modelo económico sin más miras, cambios y evolución, creo que sería una catástrofe económica y por ende social, que para eso mejor “virgencita que me quede como estoy”, es más, estoy convencido que este modelo económico tiene recorrido, que nos podría servir aun, eso sí, si se hacen cambios profundos sobre como competir. Porque nuestro problema país es como competimos con este modelo, más que el modelo en sí. Conseguir cambiar nuestros criterios de competitividad, además de permitirnos mejores resultados para nuestra economía, creo que nos llevaría hacia otro modelo económico por inercia y necesidad.

Mientras sigamos intentando competir por precio con la única estrategia de reducción de costes, mientras el talento y su optimización no se ponga en la cúspide de elementos estratégicos para competir, mientras el dinero público no exija rendimiento allí donde vaya, mientras el negocio de amiguetes siga funcionando, mientras que el nivel directivo no aumente su capacidad de impacto en el sentido adecuado, mientras el cliente y la rentabilidad no sea el centro de nuestras decisiones, mientras no subamos el nivel competitivo de las pymes, mientras no apostemos y diversifiquemos nuestra presencia y competitividad en sectores como la tecnología, la innovación, el servicio, los intangibles de valor, mientras que no pongamos a la empresa en el centro estratégico de nuestra economía como elemento generador de riqueza (no solo dinero) y de reparto adecuado de esta, mientras no haya un convencimiento, apuesta y realidad a nivel político, empresarial, sindical y social de que solo el aumento de competitividad de nuestras organizaciones en el sentido descrito, nos puede aupar hacia el bienestar social, mientras todo no se centre en posibilitar esto, mientras que todo esto no hagamos que ocurra, dará igual el modelo económico que diseñemos, nada dará el resultado que ansiamos.

Sabéis los asiduos, que este blog tiene como misión ofrecer contenidos que ayuden en la consecución de esa competitividad que necesitamos para triunfar como organización y como personas.

Dicho esto, estoy convencido de que este modelo económico no nos encaja, nos genera muchas debilidades y amenazas como país, pero creo que la causa principal de nuestra debilidad es por nuestra baja capacidad de competir, por lo que cambiar el modelo económico creo que no sería suficiente si no competimos de otra manera, con otras herramientas pero sobre todo con otra cultura, mentalidad, valores y forma de entender el mundo, solo esa evolución logrará posicionarnos como el país referencia a nivel económico que creo tenemos capacidad de ser, que deberíamos ser.

@rafacera
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