¿Tenemos un plan para controlar los efectos (los nocivos) de la digitalización?

Que el dato y la IA regirán nuestras vidas, si no lo hacen ya, es una evidencia, que la cultura de la digitalización se ha instaurado para quedarse, obvio, que todo ello podrá generar grandes beneficios a nuestra sociedad, pero ojo que quizás estemos pasando por alto …

Recibo por LinkedIn un mensaje de un señor que utiliza un bot para presentarse y ofrecerme un curso de no sé qué, y mi primera valoración ha sido pensar que toda tecnología que potencie o nos ayude en nuestro trabajo es buena, pero por favor no trates de ser cercano, humanitario o emocional y me pongas a relacionarme con un bot para eso que me quieres contar. Esa ha sido exactamente mi respuesta al mensaje recibido. Y me ha dado la idea para compartir este contenido.

De una forma o de otra este tema ya ha sido tratado, pero me gustaría profundizar un poco en la deriva inapropiada que está tomando, en mi opinión, la digitalización de la vida.

La cultura de la digitalización no se plantea o no se cuestiona, está aquí y será la que dará sentido a muchos años en nuestra sociedad, pero lo mismo que para empresas y humanos creo que tiene ciertamente muchos convenientes y grandes beneficios, debemos plantearnos, quiero decir con esto que debemos tener un plan para tratar de evitar las inherentes deficiencia o perjuicios que esta digitalización puede ocasionar igualmente.

Cada día veo a las personas más aisladas con su móvil, en sus casas a través de cualquier dispositivo, cada vez se está imponiendo, creo que con criterio equivocado, una atención al cliente a través de bots con cierto grado de distanciamiento humanitario, cada vez más jóvenes interrelacionan menos con sus su semejantes de forma presencial, incluso diría que las redes sociales cada vez creo que son menos sociales (el nivel de socialización que se vislumbran en ellas es cada vez menor, por muchas razones), en definitiva, que lo mismo que la digitalización nos genera pingues beneficios en muchos aspectos, si no controlamos la implementación de esta nueva cultura en un determinado sentido, también provocará (lo está haciendo) un efecto de “deshumanización” que erosionará la esencia de la especie que somos.

Nadie se plantea que el big data, el dato, es estratégico, sustancial para mejorar las tomas de decisiones, que la IA puede ser fundamental para mejorar el servicio y relación en muchos aspectos con clientes y personas en general, así como el potencial que presentan estos ámbitos, auguran una mayor calidad de vida, pero si en algún momento olvidamos que todo esto ha de estar ubicado en un contexto específico que es la especie humana y que la humanización no se puede poner en cuestión o deteriorarse para priorizar estos aspectos, si esto ocurre, no habremos entendido nada, pues estaremos apostando contra nosotros mismo como especie.

Estamos en los albores de una nueva cultura en la que por primera vez fiamos nuestras decisiones, nuestra percepción de la realidad, fundamentalmente a la tecnología, en otras culturas implementadas anteriores, solo le adjudicábamos el trabajo, ojo, e insisto, esto no ha de ser malo, pero si puede ser peligroso si lo dejamos caer en una deriva que aparte al ser humano de su condición o de su forma de ser. El gran error que podemos cometer no es otro que dejar el mundo en manos de la tecnología en todos los aspectos, eso hará que la prioridad sea ella y no el ser humano, tarde o temprano. En el momento en que la tecnología gestione, maneje o controle nuestras emociones, en ese momento habremos perdido nuestra hegemonía en este mundo y todo lo que eso conlleva.

Soy un acérrimo defensor de lo que el big data, la IA, IoT, la cultura digital en general nos puede aportar, ayudar a vivir mejor o tener empresas mas eficientes y competitivas, eso no lo dudo, pero de igual manera estos referentes de la cultura digital las sigo percibiendo, y así debía ser ahora y en el futuro como herramientas, pues como no sea así, será la tecnología la que asuma el mando de nuestras vidas (estamos empezado a ver claros síntomas de esto que os cuento) y eso no será bueno, nada bueno. Fijaros como en una situación generalizada de problemas como la que vivimos, una pandemia, la obligación de adoptar la digitalización ha producido muchos beneficios, pero también los perjuicios que os cuento. El cambio no tiene por qué se malo, pero si ese cambio deriva en que acaba con nosotros como especie, pues ya… Parece claro que todos hemos defendido lo de tener un plan para la digitalización en diversos niveles de la vida, reclamo que debe haber un plan para prevenir o encauzar esa digitalización en el sentido donde la humanidad no se erosione, donde siempre gane. Espero que sí no hayamos enterado de que va esto.

PD Señor que me ha enviado el mensaje vía bot por la red social para venderme no sé qué curso, donde anunciaba que Usted era una eminencia en esa disciplina y donde el “bot” me argumentaba que esto lo hacía así por que Usted estaba ocupadísimo, que  tenía que utilizar a dicho bot para contactar conmigo para descarga de su trabajo, solo decirle que entiendo que quisiera hacer un alarde de “avanzado tecnológico” como argumento de venta, pero le falla lo fundamental y que es un claro ejemplo de acciones inapropiadas comerciales, no sólo no va a ser un factor de éxito que me anuncie que utiliza bot, eso lo hace mucha gente y mal como usted, sino que el error es que ni soy de su target y por tanto no me puede interesar lo que ofrece, y sobre todo que el marketing no va de eso señor, va de clientes no de tecnología. Por cierto, gracias por darme la idea para este post  

 

@rafacera

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